QUETZALCOATLAN DE LAS PALMAS, PUEBLO OLVIDADO POR LA COMISIÓN DE DERECHOS HUMANOS DEL ESTADO DE GUERRERO.

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08 de Noviembre de 2016, Chilapa de Álvarez, Gro.- Ante la creciente ola de violencia que se vive en el estado de Guerrero, y la profunda crisis de violaciones a los Derechos Humanos, específicamente en los municipios de Chilapa y Zitlala, en el que las Autoridades gubernamentales han mostrado su apatía hacía las víctimas de diferentes hechos violentos que han incrementado en los últimos días, donde en tan solo el mes pasado se dieron a conocer en diferentes medios 17 personas desaparecidas, entre ellos la familia García Feliciano que viajaron el 18 de Octubre de Ixcatla, Municipio de Zitlala a Tlalcozotitlan, Copalillo, quienes hasta el momento se desconoce su paradero.

Dentro de este contexto la preocupación gira también en torno a los pobladores de Quetzalcoatlan de las palmas, municipio de Zitlala, una comunidad que se encuentra ubicada a unos kilómetros entre Tlalcozotitlan y Tlaltempanapa, transcurso donde se estima que la familia García Feliciano desapareció, lo cual es una alarma para la seguridad de los Quetzalcoatecos, a pesar de que viven totalmente aislados en su comunidad por el temor de sufrir un nuevo ataque por la delincuencia.

Es importante mencionar que las condiciones de vida de esta población desde que regresaron a sus hogares han sido muy precarias y limitantes por ello manifestamos nuestra profunda preocupación por que las familias tengan mejores garantías de vida, pues la mayoría de los campesinos han visto como única fuente de ingresos el corte de palma a las orillas de la comunidad, pues consideran inseguro ir a sembrar hasta sus campos de cultivo.

Los habitantes de Quetzalcoatlan de las palmas permanecieron más de 6 meses desplazados a causa de la delincuencia organizada, por un ataque que sufrieron el 6 de Enero en el que perdieron la vida 6 personas de sexo masculino 10 meses después permanecen en el olvido por parte de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Guerrero y la secretaría General de Gobierno, motivo por el cual se encuentran sin atención médica y sin un sistema con el que puedan acceder a agua potable.

De los 81 habitantes que regresaron a Quetzalcoatlan, 20 personas han tenido que migrar a estados del norte para trabajar como jornaleros, entre ellos 6 son mujeres, el resto está resguardado por dos patrullas de la Policía del Estado y se dedican a tejer la palma, mismo que venden a tres pesos un rollo de 20 metros.

Es vergonzoso que la inacción de las autoridades competentes deje en estas condiciones a comunidades enteras sin acceso a educación, salud y bajo condiciones vulnerables ante posibles ataques de hombres armados.

Es lamentable que el gobernador del Estado, Héctor Astudillo Flores quiera deslindarse de su responsabilidad de garantizar y salvaguardar el bienestar del estado con declaraciones que minimizan la gran problemática que representa la guerra entre los diferentes grupos de la delincuencia organizada en Guerrero